El detective Elías Vance no necesitaba que nadie hablara para saber que estaban mintiendo. Mientras observaba desde el otro lado del espejo unidireccional, estudiaba al sospechoso en la sala de interrogatorios. El hombre, un ejecutivo llamado Richard Sterling, acusado del asesinato de su socia, mantenía una postura impecable.
A significant portion of the book is dedicated to detecting deception. In a world full of scammers, manipulators, and "energy vampires" (a term popular in lifestyle psychology), knowing when someone is lying is a protective mechanism. The book empowers the reader to trust their gut with evidence, identifying inconsistencies in speech and movement that signal dishonesty. El detective Elías Vance no necesitaba que nadie